Mi lista de blogs

miércoles, 12 de enero de 2011

Del choto

Los que somos de un pueblo de secano, como es mi caso, apreciamos más que dios tanto un buen choto, (que en finolis es cabrito) como un buen marrano.

Del jamón, salchichón y otras porquerías..hoy no hablamos

El sábado pasado fue día de gran sacrificio para mi persona

De entre toda la comitiva que nos juntamos para dar buen fin a tal manjar, he sido nombrado a dedo y de forma general, para ser el aviador oficial.

¡Que no !! que no nos hemos comprado un avión, copón!

Qué solo (ni más ni menos) soy, el que avía las cosas del comer cada día que tenemos reunión.

Ni que decir tiene que me tengo por un aviador del copón, todo sea dicho de paso.

Mismamente el sábado avié un chotico para toda la tropa y hoy, que ya acabé de berrear y rumiar todo lo que llegué ese día a trasegar, me dispongo a dejar aquí testimonio de la mejor forma de degustar este magnífico animal.

Es imprescindible disponer de una perfecta armonía entre los asistentes, que no hacen más que tragar y no me ayudan a “ná.”

Si acaso, alguna vez se le oye alguno darte un poco de aliento: “Illo, cuando mierda va estar eso”

Es necesario que haya niños. A ser posible de diversas edades. Si es con pelota muchísimo mejor, que lo digo yo.

Anhelicos los niños, ¡que inocentes!..y que prudentes son los cabrones. Uno de ellos se cayó de un almendro, y un poco más y todavía estamos en el lugar rebuscando "chus dientes".

Fue, darle la madre un mojicón y se acabó la función. Y el lloriqueo. A pesar de la risa que nos entró al ver aquella boca más mellada quer copón.
¡¡Cuñaooooo!! que le parece al Poz Zi, aunque algo más juvenil

El niño aguantó el empuje como un campeón.

El cacho maricón también se reía

Un cortijo al que cueste llegar es de lo más esencial.

Que acompañe el sol. Esto fíjate a mi me da igual, pero como todos estábamos hasta las trancas de lluvia, se agradeció.

No debe faltar el mejor vino del lugar. Que en nuestro caso fue de la Contraviesa. Ni las ganas de reír y disfrutar.

También es esencial un buen pan. Como el de Miguel. Juro que no caté otro igual

Aquí toca decir la receta, pero esto se ha alargado más de la cuenta.

Prometo otro día ponerla

Diré eso sí, que se una vez apagado el perol todos acuden en desbandada con su tenedor. Más que nada para pegar la pinchada a la mejor tajada.

Dando, como mandan los cánones, un paso atrás para que entre el resto de la manada.

…Y hablando de la mejor tajada
¿ A ver quien adivina quién fue el que la pilló ?.
…Ojo, que no he dicho mayor…

¡que no cunda la confusión!

Pol favol….